A continuación, algunas líneas sobre nuestro personaje:
Alberto Pereira es un fotógrafo del diario Clarín. Nació el 6 de marzo de 1957 en la ciudad de San Pedro, Argentina. Forma parte de una familia tradicional en las artes agrícolas. Es Hijo de Marta y José Pereira, éste último un modesto agricultor de la zona. Es el menor de 4 hermanos varones.
Durante toda su infancia y adolescencia, José buscó inculcar en Alberto el oficio familiar. Sin embargo, a diferencia de sus hermanos mayores, Alberto buscaba crecer desde lo intelectual y lo laboral, él quería progresar. Veía en la figura paterna y en su entorno, una traba para sus proyectos y sueños. Como consecuencia de ésta forma de pensar, innumerables choques se produjeron entre Alberto y su padre a tal punto que prácticamente no se hablaban nada más que para discutir. La situación llegó a su punto límite cuando Alberto cumplió la mayoría de edad. Sin que su familia esté de acuerdo, decidió abandonar su hogar y probar suerte en la capital. Una vez allí, comenzó a estudiar la carrera de periodismo.
Vivía en una pensión en el centro que pagaba a base de mucho esfuerzo y sacrificio con un modesto sueldo de ayudante en una casa de revelado fotográfico. Alberto logró recibirse a los 24 años de periodista. Tenía gran debilidad por las cámaras, en especial las fotográficas. A pesar de haberse recibido rápido y con un gran promedio, se le hacía muy difícil conseguir empleo en el medio periodístico. Durante un tiempo estuvo trabajando de repartidor de diarios en el centro hasta que en 1982, decide tomar una vacante como corresponsal de guerra de Malvinas.
Allí, a pesar del riesgo y el temor a perder la vida en cada día de trabajo, Alberto logró ejercer su profesión y logró tomar fotografías que más tarde se convertirían en grandes tapas de revistas y libros de texto.
Al volver a Buenos Aires, luego de la experiencia y el renombre adquirido en Malvinas, Alberto logró conseguir trabajo como fotógrafo del diario Clarín. Años más tarde, el director de prensa en donde Alberto trabajaba, decide enviarlo a San Pedro para cubrir un fenómeno social muy particular que se estaba produciendo. Por algún motivo, la gente estaba abandonando la ciudad. Sensaciones encontradas en Alberto hacen que viajar hacia sus raíces, hacia San Pedro, hacia su familia, su padre, sea más intimidante que haber ido a Malvinas.
domingo, 9 de noviembre de 2008
TP6: Personaje
San Pedro, yo y el rollo
Bueno, el tema de separar 6 fotos no se hasta qué punto tiene sentido que lo haga porque es más bien toda la secuencia lo que le da razón a las fotos que saqué. Es por eso que decidí postear todas (excepto un par que no salieron bien). Con respecto al motivo por el cual decidí tomar estas fotografías, bueno, tiene que ver con algo que me trasmiten las esquinas de esta ciudad. Si bien, no soy una persona que haya recorrido muchos lugares en mi corta vida, ya conocía San Pedro (había ido en carpa hace 4 o 5 años) y recuerdo que al recorrer la ciudad, esas esquinas me llamaban mucho la atención. Tal vez porque por capital los edificios son tan altos que si me cruzo con una esquina de este tipo, no me llama la atención justamente por que el edificio la "empasta" y no deja que se recorte contra el cielo (no se si me explico bien).
Cuando llegamos a San Pedro, no sabíamos si habíamos llegado o si estabamos haciendo escala en otro lugar (el micro llegó rapidísimo). Cuando vi las esquinas, automáticamente me dí cuenta que habíamos llegado. Capaz que en las ciudades aledañas las esquinas son iguales!, NO LO SE, jeje. Pero como dije anteriormente, no conozco muuuuchos lugares.
Cuando me puse a fotografiar las esquinas, me di cuenta otro detalle. Parecen mausoleos, esos que están en el cementerio. Son como bloques gigantes, altos macisos.
lunes, 3 de noviembre de 2008
Conclusiones del TP5
Bueno, un poco tarde pero preferible a nunca, a continuación algunas palabras conclusivas sobre el TP 5 de trasposición. No la voy a hacer muy larga. Simplemente creo que funcionamos muy bien en grupo. Realmente me sentí muy cómodo trabajando con Juli y Nico, pudimos intercambian opiniones sobre el montaje, el sonido, la estética, etc. sin ningún tipo de problema. Saliendo de lo humano y yendo concretamente al audiovisual, soy consciente de que con las correcciones que nos perdimos podría haberse ajustado mucho más. Sin embargo (al igual que mis compañeros de grupo) estoy muy conforme con el producto final, creo que fue algo jugado por parte nuestra (más aún sin tener correcciones) pero era eso simplemente, algo que queríamos hacer (sin importar el hecho de que esté mal o bien). Sin dudas que fue el TP que más disfruté hasta la fecha. Veremos qué ocurrirá con SAN PEDRO!

